Home » EEUU frena el posible envío de misiles Tomahawk españoles a Ucrania.

EEUU frena el posible envío de misiles Tomahawk españoles a Ucrania.

La puerta para que Ucrania reciba misiles de crucero Tomahawk de largo alcance de sus aliados europeos, entre ellos España, parece cerrarse.
octubre 19, 2025

Washington impone su veto y frena el posible envío de misiles Tomahawk a Ucrania

La puerta para que Ucrania reciba misiles de crucero Tomahawk de largo alcance de sus aliados europeos, entre ellos España, parece cerrarse. La política de la Casa Blanca de controlar la escalada del conflicto impone un veto efectivo sobre la transferencia de este sistema de armas crítico, recordando a sus socios los límites de la soberanía sobre el material de defensa de origen estadounidense.

La solicitud de Ucrania para obtener capacidades de ataque de precisión a larga distancia ha vuelto a toparse con el mismo obstáculo: la negativa de Washington. A pesar de que aliados como Reino Unido y España disponen de misiles de crucero Tomahawk y podrían considerar su cesión, la decisión final no reside en Londres o Madrid, sino en el Pentágono.

El obstáculo no es la voluntad política de los aliados, sino el férreo control que Estados Unidos ejerce sobre su armamento más avanzado a través de los acuerdos de usuario final (End-User Agreements). Estos contratos otorgan a Washington el poder de autorizar o denegar la reexportación de su tecnología a un tercer país. La razón esgrimida para la negativa es evitar una escalada incontrolada del conflicto, especialmente el uso de estos misiles para atacar objetivos en el interior del territorio de la Federación Rusa.

En el caso de España, esta situación es particularmente relevante. La Armada española está en un proceso de modernización de su inventario. Los misiles Tomahawk Block IV que actualmente dotan a sus fragatas F-100 serán dados de baja y reemplazados por la nueva versión Block V, destinada a las futuras fragatas F-110 y los submarinos S-80. Este excedente de misiles, aún plenamente operativos, podría teóricamente ser un candidato ideal para ser transferido a Ucrania. Sin embargo, la decisión final recae en Washington.

Esta política restrictiva no es nueva. Se ha visto en las reticencias iniciales para enviar sistemas HIMARS con munición de largo alcance o los misiles ATACMS, que finalmente fueron entregados en cantidades limitadas y con condiciones de uso muy estrictas. La Casa Blanca busca mantener un equilibrio preciso: proporcionar a Ucrania los medios para defenderse y recuperar su territorio, pero sin cruzar las que considera las «líneas rojas» de Moscú.

La negativa a la transferencia de los Tomahawk subraya la delicada balanza que la administración estadounidense intenta mantener. Para Ucrania, supone una frustración en su objetivo de neutralizar la logística y los centros de mando rusos lejos del frente. Para los aliados, es un claro recordatorio de que la interoperabilidad y la adquisición de sistemas estadounidenses conllevan una dependencia estratégica de las directrices políticas de Washington.

Compartir

Nuestras publicaciones

Publicaciones relacionadas

Únete a CESN

Forma parte de la comunidad líder en ciberseguridad y defensa digital